El ladrón de almas

El ladrón de almas

jueves, 28 de marzo de 2013

"En el baño", de Fernando Molero Campos.



     Si la presentación del escritor cordobés dejó huella en los corazones de los asistentes (rebosó un fantástico toque de originalidad), he de comentar que leer su libro no te deja para nada indiferente. ¡En absoluto!

     Según el autor, Fernando Molero, el libro está pensado para esos momentos íntimos entre la taza del váter y tu persona. Hay relatos largos y cortos, para poder permanecer "en el baño" todo el tiempo que se desee/o necesite. Hay cincuenta y uno (si no me equivoco), así que puedes elegir si deseas estar más o menos tiempo sentado en el trono.

     Yo he sido mala y lo he "ultrajado" (lo siento, Fernando). Me lo he leído como siempre: sentada en mi lugar de lectura, en el sofá, haciendo bicicleta o caminando por la calle. Quizás, para algunos, he roto el hechizo, como bien piensa un personaje del propio libro. Sin embargo, pese a ello, la fantasía ha logrado envolverme y teletransportarme a baños muy diversos en múltiples ocasiones. Alguna que otra vez me he visto encerrada junto a personajes muy dispares y variopintos: un vampiro desmemoriado, un hombre lobo, una mujer-hombre, un espectro o seres en miniatura procedentes de unos "polvos de hadas".

     Reconozco que no he leído ningún libro de Stephen King, pero alguna vez he visto alguna de "sus películas" y, ya sea para bien, o para mal (el que lo conozca mejor, me entenderá), siempre deja, perenne, un pequeño "sabor de boca reflexivo" en la mente. Es algo en lo que no puedes dejar de pensar, u olvidar. El autor estadounidense logra con éxito que, lo que veas en sus films, o leas en sus libros, quede impreso en tu memoria con tinta imborrable. Pues así, pero a su estilo, es como Fernando te hace sentir. Conforme lees, tienes que reflexionar sobre ello. Y no porque te enseñe algo, sino porque sientes que una fuerza superior te induce a hacerlo.

     He tardado en leérmelo porque lo he querido hacer con calma, recreándome en ese "sabor de boca" que deja tras leer. Algunos tienen una visión muy oscura y penetrante. Por eso, he creído conveniente llevar un ritmo más pausado para no acabar tan pronto con la diversión.

     Curiosidades tiene muchas. Desde un "poema al estreñido" (muy gracioso, por cierto) hasta que el propio autor salga en el último relato de su libro. En este episódeo, formando por una espiral en el tiempo cuyos lados (pasado y futuro) convergen en el presente del que lee, Clodio (el personaje) y el propio Fernando (hecho personaje) se apoderan de... ¡ya no de la historia, sino del libro entero!, para hacerte disfrutar plenamente. Para mi gusto, el mejor relato de la obra. ¿O quizás sea el final más apropiado y acertado? Sea como sea, ha sido un final satisfactorio. Muy entretenido.

     No podría deciros cuáles me han gustado más porque son bastantes, y muchos que rivalizan entre ellos, pero lo que sí puedo decir es que Fernando Molero es un escritor en toda regla y lo demostrará.


Enhorabuena al autor por esta obra.



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Por María del Pino.